
30 Septiembre, 2007.
Hoy pienso en ti. Mis lágrimas se esconden por temor a entristecerme, y mi corazón disimula, trata de latir al compás del reloj del salón. Torpemente lo consigue.
Mi mente besa tus besos y revive todas las veces que puede ese momento.
Ese sabor a saliva deseada, esa mirada de hielo clavada, la mezcla de miedo y deseo que por fin encuentran salida.
Tampoco yo entiendo por que te quiero tanto y deseo dejar de amarte.
Tan sólo poseo una vida para tenerte.
Hoy pienso en ti. Mis lágrimas se esconden por temor a entristecerme, y mi corazón disimula, trata de latir al compás del reloj del salón. Torpemente lo consigue.
Mi mente besa tus besos y revive todas las veces que puede ese momento.
Ese sabor a saliva deseada, esa mirada de hielo clavada, la mezcla de miedo y deseo que por fin encuentran salida.
Tampoco yo entiendo por que te quiero tanto y deseo dejar de amarte.
Tan sólo poseo una vida para tenerte.
Pero sin ti, una vida es una eternidad.
Miranda Bonsaver.





